ACEITES VEGETALES
ACEITES VEGETALES
Todos conocemos las enormes propiedades nutricionales del aceite de oliva, el rey de la dieta mediterránea. Sin embargo, existen otros aceites vegetales menos conocidos que también poseen un gran valor culinario y propiedades muy interesantes para la salud.
ACEITE DE LINO EL REY DEL OMEGA 3
El aceite de lino o linaza se obtiene de las semillas del Linum usitatissimum, es una fuente extraordinaria de Omega 3 (53%), conteniendo el doble que los aceites de pescado. Como precursor de prostaglandinas de las series 1 y 3 va a afectar positivamente en diversos estados del organismo: inflamación, dolor, presión sanguínea, función cardiovascular, cardíaca y renal, síntesis hormonal, entre otras.
Quizás sus propiedades para el control de los niveles de colesterol y triglicéridos son las más conocidas. Previene la agregación plaquetaria y ayuda a mantener una proporción correcta en la dieta entre Omega 6 y Omega 3, que de forma óptima debe estar en torno a 5.
Posee una gran reputación como antiinflamatorio, también a nivel gastrointestinal, alivia la condición inflamatoria: tendinitis, gastritis, artritis, prostatitis, etc. no es infrecuente su uso por parte de deportistas de élite bien informados, disminuyendo el tiempo de recuperación entre entrenamientos.
Va muy bien para la piel seca, para la caspa y la piel sensible al sol (como anécdota: se da a animales de exhibición para que mantengan el pelo brillante y la piel sana). Mejora la psoriasis y el eczema.
También se asocia al aceite de lino un efecto relajante nervioso, sobre todo en situaciones de estrés continuado, en donde se reporta una sensación de calma.
Es un aceite delicado para consumir crudo, se desnaturaliza a altas temperaturas.
Recomendado para: inflamaciones, estreñimiento, procesos cardiovasculares, colesterol, dolores, tensión alta, riñón, alergia, nervios, anticoagulante sanguíneo.
ACEITE DE CÁRTAMO EL MÁS INSATURADO
El aceite de cártamo o alazor es originario de la India, obtenido de las semillas del cardo Carthamus tinctoriusm es muy apreciado en la alta cocina asiática, ideal para tomar crudo en ensaladas y para aliñar otros platos.
Es el aceite que posee mayor porcentaje de ácidos grasos insaturados. Por su riqueza en ácido linoleico, y enorme contenido de vitamina E, fitoesteroles y betasitosterol se recomienda en la prevención de la arterioesclerosis y las enfermedades cardiovasculares. También se usa para controlar la dermatitis y revitalizar el cabello seco. Posee un suave efecto laxante.
Para mantener todas sus propiedades debe tomarse crudo, no es un aceite para frituras.
Recomendado para: colesterol, coronarias, próstata, estreñimiento, reuma.
ACEITE DE SÉSAMO LA ESENCIA AYURVÉDICA
El ajonjolí, la semilla de Sesamum indicum nos da este espléndido aceite. Es el aceite de uso común en el sur de la India, y se utiliza de forma habitual como potenciador del sabor en el este de la India, en China y en Corea. Sabroso y aromático lo encontramos en las salsas de curry, en hummus, etc. el sésamo fue el primer cultivo específico del hombre para la obtención de aceite, el nombre hindú para aceite deriva de la palabra sésamo, y ya se mencionaba en los Vedas, considerándose un alimento sagrado.
Rico en ácidos grasos esenciales, contiene una elevadísima cantidad de vitamina E (aunque también en K, ácido fólico, biotina) y en minerales (calcio, magnesio, potasio, hierro, selenio, cromo).
Además de contener lecitina (mezcla de fosfolípidos) contiene lignanos (sesamina, sesamol, sesaminol, pinoresinol, etc.) que le confieren gran capacidad antioxidante, lo que junto con su contenido en ácidos grasos esenciales (un 44% de linoleico) y en ácido oleico (39%), aconseja su uso en la prevención de enfermedades cardiovasculares, disminución de los niveles de colesterol LDL, mejora la circulación sanguínea, trastornos en el metabolismo de las grasas, etc. es el aceite más rico en fitoesteroles, sustancias que disminuyen el colesterol en sangre.
Es un nutriente excepcional para la piel (tanto ingerido como alimento, como en uso tópico en masajes, etc.), agente antiinflamatorio natural, desintoxicante en dietas de adelgazamiento, estabilizante del sistema nervioso (contra el cansancio y el agotamiento). Posee también un cierto efecto laxante, por lo que no debe utilizarse en estados diarreicos.
Perfecto en crudo para aliñar ensaladas, dar un toque de sabor a sus guisos favoritos, potenciar sabores de verduras o pescado cocinados añadiendo unas gotas en crudo, o también para cocinar en wok (es un aceite extremadamente estable al calentamiento).
Recomendado para: corazón, colesterol, antienvejecimiento (antioxidante).
ACEITE DE PEPITA DE UVA SABOR ANTIOXIDANTE
De las semillas de la uva, fruto de la Vitis vinífera, se extrae este aceite, de color verde oscuro y sabor fuerte y personal. Se le puede dar una amplitud de usos culinarios: preparación de vinagretas para el aliño (unas pocas gotas bastarán) de ensaladas y verduras, elaboración de mayonesas (utilizando por ejemplo un 10-20% de este aceite y un 80-90% de aceite de girasol) o maceración de carnes.
Posee un elevado contenido en ácido graso esencial (que nuestro cuerpo no puede sintetizar) alfa linoleico, un 70%, precursor de prostaglandinas, sustancias implicadas en multitud de funciones fisiológicas. Su alto contenido en ácidos grasos insaturados justifican plenamente su inclusión en la dieta como prevención de enfermedades cardiovasculares. Posee además fitoesteroles (campestrol, betasitosterol y estigmasterol) que aumentan la excreción fecal de colesterol.
Posee un elevado punto de humeación, por lo que se puede emplear perfectamente para freír, pero recomendamos su uso en crudo.
Recomendado para: corazón, colesterol, procesos inflamatorios, salud de tejidos conjuntivos, antiartrítico, antiulceroso, previene las cataratas y el envejecimiento cutáneo.
ACEITE DE SOJA DIGESTIVO Y SANO
De la soja, Glycine max, se obtiene este aceite, clásico en la cocina oriental. Lamentablemente en occidente se ha extendido el uso industrial de aceite de soja de baja calidad, hidrogenados, etc., nada que ver con este aceite de soja virgen obtenido de primera presión en frío. Posee una alta digestibilidad, muy recomendable para personas que no toleren bien aceites más fuertes, como el de oliva.
Rico, 84%, en ácidos grasos insaturados, conteniendo los ácidos grasos esenciales alfa linoleico (Omega 6) y el alfa linolénico (Omega 3), ambos en una proporción casi perfecta (consideramos óptimo un ratio de 5:1) y ambos precursores de prostaglandinas antiinflamatorias, antihipertensivas, etc., de ahí su recomendación en menopausias dolorosas y colitis ulcerosas. También posee un nada despreciable 22% de ácido oleico. Además contiene lecitina, conjunto de fosfolípidos de propiedades fisiológicas bien conocidas (mejora de la función cognitiva, ayuda a vehiculizar las grasas en sangre y por tanto a disminuir los niveles plasmáticos de colesterol). Además contiene fitoesteroles que inducen la excreción fecal de colesterol. Consumir preferentemente crudo. Conservar en frigorífico para mantener todo su sabor y propiedades.
Recomendado para: colesterol, trombosis, arterioesclerosis, coronarias.
ACEITE DE SEMILLA DE CALABAZA TRADICIÓN Y SABOR
De esta cucurbitácea se extrae un extraordinario aceite, muy apreciado en la alta cocina, tanto sólo como mezclado con otros aceites como el de oliva. Ideal para aliñar ensaladas, risottos, sopas, pasta…
Aceite muy utilizado desde antiguo en la medicina natural. Rico en ácidos grasos insaturados (82%), principalmente en alfa linoleico (ácido graso esencial) y en oleico, contiene multitud de oligoelementos: vitaminas E y K, minerales (zinc, hierro, cobre, magnesio, etc.), fitoesteroles, carotenoides y sustancias antioxidantes. Este aceite se recomienda para problemas digestivos, urinarios (infecciones recurrentes del tracto urinario o retención de urinaria) y prostáticos. Se dice que alivia el dolor en la artritis, por sus propiedades antiinflamatorias. Siendo rico en alfa tocoferol (vitamina E) es aún mucho más rico en delta tocoferol (50-100 mg/100ml), antioxidante más potente in vivo.
Este aceite se puede utilizar en guisos y pastelería, pero no para freír. Consumir preferentemente crudo.
Recomendado para: próstata, útero, caries, parásitos (Incluida la solitaria), cabellos, uñas, estreñimiento, colitis, vejiga, colesterol, triglicéridos.
ACEITE DE ARGÁN EL TESORO ANTIOXIDANTE BEREBER
El aceite del desierto, el aceite de los bereberes, el aceite más caro del mundo. Obtenido de las semillas del fruto del acebuche espinoso, Argania espinosa, especie única que sólo se encuentra en el suroeste de Marruecos. De uso apreciadísimo en cosmética, posee una características como alimento no menos impresionantes. Por presión fría de las semillas ligeramente tostadas, en un proceso totalmente artesanal (de cada 30 kg de fruto se obtiene un litro de aceite) se obtiene el aceite de uso alimentario, denominado aceite bereber (para cosmética se utiliza el obtenido de semillas crudas), con un intenso aroma a nueces, absolutamente inconfundible y delicioso, muy apreciado en la “nouvella cusine” francesa.
Es después del aceite de oliva el que contiene más ácido oleico (47%). Es el aceite más rico en tocoferoles, 3 veces más que el aceite de oliva. El alfa tocoferol es la vitamina E, también contenida en el aceite de argán (3,5 mg/100ml), pero sobre todo es el único aceite con cantidades muy elevadas de gamma y delta tocoferol (48 y 12 mg/100ml respectivamente), que in vivo posee una acción antioxidante mucho más importante y potente que el alfa tocoferol, además posee unos fitoesteroles únicos, espinasterol y eschoterol, que no poseen los demás aceites. Rico también en antioxidantes fenólicos, polifenoles y en betacarotenos, precursores de la vitamina A. en definitiva, un aceite único en su composición nutricional.
Se puede calentar y freír con él, pero realmente es un aceite que por su precio y características recomendamos utilizar en crudo.
Recomendado para: antioxidante, cáncer, tensión alta, colesterol, reuma, artritis, piel, cabello y uñas, picores, alergias y eczemas.
ACEITE DE GIRASOL RESCATANDO LO PERDIDO
De las semillas del Heliantus anuus, también conocido como calom, jáquima, maravilla, mirasol o girasol, se obtiene este magnífico aceite. Durante sus fases de crecimiento los girasoles acompañan el movimiento del sol, aprovechando más energía solar que cualquier otra planta, hasta 2000 semillas por cabeza floral.
En pocas ocasiones la industrialización alimentaria ha pervertido tanto un alimento. Del sabor insípido y neutro, de color amarillo pálido casi transparente, de los aceites de girasol refinados que encontramos en los supermercados, pasamos a un aceite ecológico virgen, extraído en frío de color intenso, fuerte aroma, sabor delicado y delicioso a pepitas de girasol, con seguridad uno de los aceites con características organolépticas más nobles, para el aliño de ensaladas, preparación de mayonesas, unas pocas gotas de aceite crudo potenciarán el sabor natural de las verduras recién cocinadas.
Es uno de los aceites más ricos en vitamina E y uno de los más insaturados (87%), con un elevadísimo contenido en el aceite graso esencial alfa linoleico, 60%, precursor de prostaglandinas imprescindibles en multitud de funciones fisiológicas. Contiene además fitoesteroles que ayudan a reducir los niveles de colesterol.
Se puede calentar y freír con él, pero recomendamos utilizar en crudo para disfrutar de su sabor y propiedades.
Recomendado para: colesterol y coronarias.

